By

El 14 de agosto de 1936 el ejército del bando nacional tomó la ciudad de Badajoz. La toma de Badajoz y el bombardeo de Guernica han sido siempre los episodios con más repercusión y controvertidos de la Guerra Civil, y los más utilizados por el Frente Popular para camuflar sus constantes aberraciones y matanzas.

Durante varias décadas se ha ido autoalimentando y fomentando el bulo de los crímenes de Badajoz, y con la Ley de Memoria Histórica más si cabe aun. Nunca se había llevado una investigación oficial de lo que ocurrió en la toma de la ciudad extremeña, todo era especulación.

El mito contaba que tras tomar la ciudad las tropas del teniente coronel Juan Yagüe el 14 de agosto de 1936, los legionarios y regulares habrían reunido en la plaza de toros de 1500 a 4000 mil personas y las habrían ametrallado sin piedad en un acto casi ritual, que habría contado con público en los tendidos aplaudiendo la masacre, ataviadas las mujeres para la ocasión con mantilla española. El diario La Voz, de Madrid, apuntó lo siguiente: “Ocuparon los tendidos caballeros respetables, piadosas damas, lindas señoritas, jovencitos de San Luis y San Estanislao de Kostka, afiliados a Falange y Renovación, venerables eclesiásticos, virtuosos frailes y monjas de albas tocas y miradas humildes”. Indalecio Prieto habló de “circo romano” pocas horas antes de que la Columna Madrid abandonase Badajoz camino de su destino último, a la postre pospuesto hasta 1939.

Con la presentación del libro “la matanza de Badajoz ante los muros de la propaganda”, por fin se ha dado la merecida y justa investigación a estos hechos. En este libro se muestra una fotografía inédita de la plaza de toros en el mismo momento en el que sucedía la supuesta matanza: dos cadáveres, y destrozos en los tendidos y en la arena por los bombardeos de la ciudad, que hacen impensable esa asistencia masiva a la orgía de sangre.

image078

Esa foto se corresponde con varias crónicas enviadas a sus periódicos por diversos corresponsales extranjeros, que vivían ocultas y han sido rescatadas para presentar una visión de los hechos muy distinta de la que difundió el experto en agit-prop Willi Münzenberg, contratado por el presidente del Gobierno a la sazón, José Giral, para ganar la batalla de la imagen y quebrar el principio de no intervención de Francia y Reino Unido.

Fernando Paz -patrono de la Fundación Yagüe y prestigioso historiador- hizo las siguientes declaraciones sobre este tema en cuestión: “La matanza de Badajoz es propaganda de guerra, que lamentablemente se ha propagado en el tiempo. El General Yagüe no tuvo arte ni parte en el asunto, pero fue utilizado durante la guerra porque en esas mismas fechas sí se estaba produciendo una matanza, lo que pasa es que esa matanza se estaba produciendo en la otra zona -en la zona del Frente Popular- y concretamente en Madrid. En aquella época se estaban produciendo las matanzas de la cárcel modelo. La prensa del Gobierno Popular sacó las matanzas de Badajoz, que son ficticias en un 90% y me quedo corto, para tapar sus propios crímenes, PROPAGANDA DE GUERRA”.

Hasta ahora, poco se había investigado sobre los sucesos de Badajoz, que inculpaban a Juan Yagüe Blanco y le daban el desmerecido tratamiento de “Carnicero de Badajoz”. El tiempo, siempre acaba poniendo a cada uno en su sitio, y después de muchos años el General Yagüe pasa a la historia como uno de los generales más brillantes del ejército español, siendo un hombre justo e íntegro y con un amor desmesurado por España.

 

 

Jaime Vicente Cano García

Patrono de la Fundación Yagüe

 

About the Author