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Burgos 19 de abril de 1.938

El general Yagüe ascendió a este empleo el 26 de octubre de 1937.En un discurso pronunciado en Burgos en el aniversario de la Unificación, se manifestó partidario “de la concordia, de la clemencia y de la integración de todos los españoles en la tarea de la reconstrucción  nacional” lo que le valió sufrir un arresto y dejar temporalmente la jefatura del Cuerpo de Ejercito Marroquí.

Discurso del General Yagüe, pronunciado en el Teatro Principal de Burgos el martes 19 de abril de 1938, con ocasión de celebrarse el primer aniversario del Decreto de la Unificación (texto tomado del Diario de Burgos).

A las cuatro de la tarde comenzó el acto conmemorativo, encontrándose completamente llenos los tres coliseos de Burgos de una masa enfervorizada, presidida  por el vicepresidente del Gobierno Conde Jordana, el general Yagüe y otras jerarquías ocupaban  el escenario del Teatro Principal.

El palco del Ayuntamiento lo ocupaban los subsecretarios del Ejército y   del Aire y el General Jefe del Estado Mayor del Generalísimo, Señor Martín Moreno.

Ante una concurrencia como jamás  se ha conocido el General Jordana concedió la palabra al glorioso General Yagüe, que pronuncio el siguiente discurso

 

VENGO A PEDIR PERDON………

 

Burgaleses, al  hablar  ante este pueblo en el que me forme, donde empecé a luchar por la vida, donde he disfrutado de muchas alegrías y he llorado la mayor de mis tristezas, al hablar en esta tierra, cuna de todas las virtudes y de todas las hidalguías, donde yo tengo mis mayores afectos, pido a Dios que me ilumine, porque vengo a pedir perdón  por los que sufren a tratar de sembrar el amor y desterrara el odio, a restañar heridas. Pido a Dios que me ilumine para llevar el animo de los hombres de corazón frió, de los hombres faltos de fe en España que necesita en estos momentos del esfuerzo de todos sus hijos; que es criminal  no pertenecer al bloque nacional y mucho mas tratar de escindirle, tratar  por ambiciones  o temores o pequeñas pasiones  de crear capillitas y que esto  que es criminal, en estos momentos pudiera ser también un deporte peligroso.

 

QUE VALIENTES SON NUESTROS MOZOS, CAMARADAS.

Yo quisiera, burgaleses, poder llevar a esos hombres al frente y por duro que fuese  su corazón, al poco rato se daría cuenta de la grandeza de los momentos que estamos viviendo y cuando viese combatir a nuestros soldados se sentiría orgullosos y felices de haber nacido en un país que dio tales hombres, se sentiría, felices de tener de compatriotas a tales héroes.

¡Que valientes  son nuestros mozos, camaradas burgaleses ¡ (aplausos). ¡Con que alegría se enfrentan con todos los peligros! ¡Con que decisión vencen  todas las resistencias. ¡Con que acometividad atacan, y cuando caen lo hacen con la sonrisa en los labios y brotándoles del corazón el “Arriba España” (gran ovacion)

 

LA NOBLEZA DE NUESTROS COMBATIENTES, SU VIRTUD MAS GRANDE.

Y con ser el heroísmo, camaradas, tal como es, no es para mí la virtud mas grande que informa a nuestros guerreros es la nobleza.

Yo quisiera que estos hombres fríos de corazón vieses a nuestros guerreros cuando extenuados de marchas inauditas, cuando dolorido todo su cuerpo de salvar malezas y breñales, cuando  todos sus nervios de estar sometidos horas y horas y idas y días a peligros, cuando tienen contristado su animo de ver a su lado a los camaradas mejores, se encuentran con prisioneros rojos. En este momento que todas las crueldades tendrían disculpas y todas las venganzas explicación, lo primero que hacen estos guerreros es alargarles su bota y su petaca ven que han satisfecho su necesidad material, les extienden los brazos y les estrechan contra su corazón (grandes aplausos).

 

LOS ROJOS LUCHAN CON TESON

Allí verían estos hombres que tampoco son ciertas  esas noticias que se dan a kilómetros y kilómetros de distancia de los frentes y según los cuales, los rojos corren y corren sin descanso,  con lo cual, además de faltar a la verdad restan meritos a nuestros hombres. Los rojos luchan con tesón, defienden el terreno palmo a palmo, y cuando caen lo hacen con gallardía. Han nacido en esta santa tierra que endurece los músculos y templa el corazón; han nacido bajo este sol de fuego de nuestra España que desata las pasiones y las hace impetuosas, han nacido en España, son españoles y por tanto valientes (aplausos).

Allí verían estos hombres fríos, y creo les hicieran pensar, que cuando el soldado azul, siempre valiente, se encuentra con el soldado rojo, valiente también, le extiende los brazos y con el abrazo, empiezan a comprenderse, acaso adivinen el próximo enemigo común y sienten allí en los frentes, sobre la tierra Española sangrante, la necesidad de unificarse.

 

JUSTICIAS SOCIAL

Hoy hace un año, camaradas, que el Caudillo con gran visión política, decreto la misión de todos los españoles. Pero para que sea algo más que la letra fría de un Decreto, para que esta  sea algo mas que una pagina de la “Gaceta” es preciso sentar con bases salidas y firmes y se precisa además, darle calor humano, bañarla de amor.

Bases sólidas y firmes: Primero, las mas apremiante, aunque acaso no sea las mas importantes: Justicia social, Justicia social generosas. Esto no hay que discutirlo. Es tan justo, es razonable, que los españoles que están conquistando a España con sangre de sus venas , con sudor de sus frentes con dolor de sus corazones y con desgarraduras de sus almas, disfruten después de esa España que ellos conquistan , sin tener en ello nada propio, que no hay nada que discutir..

El Caudillo ha prometido que no faltara pan en ninguna casa y que no faltara lumbre en ningún hogar. El Caudillo es un hombre tenaz, es caballero español que cumple su palabra. Todos  los que combaten y sufren en el frente piensan de la misma manera y la inmensa mayoría de la retaguardia tienen la misma opinión. Justicia social habrá, lo único a discutir será la generosidad de esa justicia. Pero tened en cuenta que si el hombre esta luchando por España sin tener nada propio que defender, al volver a casa no encuentra sus necesidades  satisfechas, va a pedir justicia a los hombres y si no le hacen caso pedirá justicia al cielo, yo tengo por seguro que el cielo le concederá que se la tome por su mano….. (gran ovación)

 

NI ZANGANOS, NI CONVIDADOS.

En la nueva España bastara ser español, ser honrado y querer trabajar para que todas las necesidades materiales estén atendidas sin temor a que el paro o la enfermedad o la vejez sean  heraldos de la miseria. En la nueva España, tener muchos hijos será una bendición de Dios en vez de ser, como hasta ahora, una maldición del infierno.

El Caudillo ha puesto mano sobre todos estos asuntos, los técnicos han empezado a trabajar y han tenido ya magníficos cimientos con al Carta del Trabajo. En las casas de España no habrá miseria, pan en todas ellas, lumbre en todos los hogares. ¡Que hermoso amanecer  camaradas!

En la nueva España no habrá zánganos ni convidados. No los ha admitido  nunca la Falange pero ahora mucho menos. Seria criminal que permitiese que del cuerpo extenuado, de la doliente España se alimentase parásitos aumentando sus dolores y prolongando la larga convalecencia que va a tener nuestra Patria por haber prodigado generosamente su sangre..

 

LA GUERRA SE ACABA.

Ni zánganos ni convidados, trabajadores todos. Todos al trabajo y pronto, señores. La guerra terminara pronto y entonces todos al trabajo. Todos con sus necesidades materiales atendidas. Acaso tendrán que ceder algo de sus caudales los poderosos, pero lo han de hacer si son bien nacidos, con gusto, pensando solamente que si los rojos hubieses triunfado hubieses perdido todo, pues  los españoles que están en la zona roja han perdido toda sus hacienda, no es mucho pedir a estos señores que den un poco de lo que tienen para que lo disfruten  los que a costa de su sangre les han defendido sus vidas y su haciendas (gran ovación).

 

MALOS TIEMPOS LES AUGURO A LOS PODEROSOS CON ALMA DE JUDIOS.

Habra algunos, no lo dudo, con alma y con sangre de judío, que regateen esta acción social, que regateen  esta justicia social pero ¡Malos tiempo les aseguro a los adoradores  del becerro de oro Les aconsejo noblemente que se vayan (gran ovación) que se lleven sus onzas, y sus alhajas y sus rentas, para nada nos servirán pero que también se lleven sus mañas, sus consejos y sus almas encanijadas, que nos dejen tranquilos

Este es el primer punto fundamental en que se ha de asentar la nueva España : Justicia social amplia y generosa.

 

JUSTICIA JUSTA.

Pero con ser esto importante, con ser imprescindible atender a las necesidades materiales de todos los españoles, es mucho mas interesante, es mucho mas necesario que las despensas  de las casa estén llenas, el tener jueces íntegros que nos garanticen  que la simbólica balanza no se va a inclinar por muchos que sea el oro, las mercedes, blasones o las recomendaciones  que caigan  sobre esta balanza; porque es verdad, camaradas, que España esta padeciendo hambre de siglos, es verdad, pero España padece sed de justicia de siglo también. La necesidad material del hambre física, era una minoría de España la que lo estaba sufriendo, pero la sed de justicia la habría aguantado y sufrido a gobernantes venales y a jueces prevaricadores todos los españoles, porque  hasta los privilegiados los que manejan la vara de la justicia a su gusto y disponían  y deponían a su capricho  jueces gobernadores y alcaldes, han sufrido injusticia al venir la Republica acaso como castigo de Dios a sus muchas faltas, acaso como un aviso también divino de los peligroso que es el hombre que pone en sus manos el poder y la justicia, malgastarlo en beneficio  de deudos y amigos.

El tener jueces íntegros que nos garanticen una justicia justa e igual para todos, es más fundamental todavía que la justicia   social. En todos los pueblos es esto lo básico, pero en el nuestro, pueblo digno y puntilloso por excelencia sobre todo, tengo la seguridad de que el hombre que viene de litigar con los poderosos  y se le ha hecho justicia y llega su casa y se encuentra con que no hay nada que comer, se acuesta con el estomago vacío pero feliz, satisfecho  y orgulloso que su dignidad no ha sido hollada, que no hay nadie que le pueda atropellar, que hay jueces que saben cumplir las leyes  y aplicarlas sin mirar los antecedentes  de los juzgados.

El día que nosotros tengamos jueces que nos garanticen que la ley ha de ser iguales para todos, el día que nosotros hablemos de estos jueces con orgullo y veneración, el día que cuando nos encontremos nosotros  a esos magistrados por la calle, les cedamos el paso y les saludemos como seres casi divinos, el día que podamos decir con orgullo” Aun hay jueces en España” ese día  se habrá dado un paso de gigantes para la unificación y para la grandeza de España.

 

EXALTACION PATRIOTICA.

Estos dos puntos, camaradas, fundamentales y básicos  para que la unificación sea un hecho, para que la España sea la España grande y la España libre que estamos predicando, son para mi medios, solamente medios, para llegar al fin, para llegar al bien que es mantener el espíritu heroico y de sacrificio que anima a nuestra juventud, mantener esa temperatura elevada, esa atmósfera densa, que respiran nuestro mozos en el frente. El extender esa atmósfera hasta el ultimo rincón de España el conseguir que los pulmones de nuestros mozos  y nuestros niños estén acostumbrados de tal  manera  respirar esta atmósfera de exaltación patriótica, de espíritu de sacrificio, de sentido heroico de nuestra vida, que cuando los saque de ella sientan sensación de asfixia y que tenga que volver a respirar esa atmósfera de España, de Patria, de vida y de honor.

Esto es lo fundamental, camaradas, basar nuestra felicidad y la grandeza de España en bines espirituales porque la ambición humana es ilimitada  y si basamos nuestra felicidad en  bienes  materiales nunca nos encontraremos  satisfechos  y cuando mas tengamos mas desearemos. Nunca nos parecerá bastante ni la riqueza, ni el poder, ni el lujo. Cuando más ambiciosos seamos, seremos más desgraciados.

Pero si basamos nuestra felicidad en el amor y en la grandeza de la Patria, cuando mas  ambiciosos  seamos, cuando mas grande  y mas rica  y mas fuerte  y mas hermosa la deseamos seremos mas felices. Viviremos contentos, sabremos  que no llegar  al grado de perfección que nosotros soñamos durante nuestra vida, pero no importa, trabajaremos sin descanso para que nuestros hijos y nuestro  nietos lleguen cuanto antes a la meta. Entonces señores, la unidad  de destino habrá plasmado un hecho sin necesidad  de reglamentos, ni de normas, ni de nada, entonces el amor a la Patria nos unirá a todos en el esfuerzo, en el sacrificio, en la muerte si es preciso (grandes aplausos)

 

PERDON PARA LOS ENGAÑADOS Y PARA LOS QUE EN TIEMPOS HEROICOS LUCHARON POR ESPAÑA.

Estos son, burgaleses, los puntos fundamentales en que se han de asentar la unificación para que de los frutos que el Caudillo soñó y todos ambicionamos: Justicia social, Justicia pura, espíritu de exaltación patriótica, de sacrificio y sentido militar y heroico de la vida.

Pero esto no basta. Para darle a la unificación calor humano, para que sea sentida y bendecida por todos los hogares, hay que perdonar. Perdonar sobre todo. En las cárceles hay camaradas, miles y miles de hombres que sufren prisión. Y por qué. Por haber pertenecido algún partido o algún sindicato. Entre esos hombres hay muchos honrados y trabajadores que con muy poco esfuerzo, con un poco de cariño se les incorpora  al Movimiento. Hay muchos engañados y forzados  que han cotizado en un sindicato. No creo que este delito sea mas grande que el cometieron aquellos banqueros y aquellos comerciantes que daban sus anuncio y su dinero  a los periódicos socialistas (grandes aplausos)

Hay que ser generosos, camaradas. Hay que tener alma grande y saber perdonar. Nosotros somos fuertes y no podemos permitir ese lujo, pero sobre todo tenemos que seguir los mandatos del Caudillo. El Caudillo hace muchos meses que prometió a los rojos- y sigue prometiéndolo y poniéndolo en práctica- que los que no tengan ningún delito común o de sangre venga a nuestras  filas, entreguen sus armas y aquí  encontraran el perdón y el olvido.

Y si se actúa con hombres que  llevan  varios meses haciendo armas contra  nosotros  ¿que justicia, que ley  es la que mantiene en la cárcel todavía a esos señores por la única falta ya perdonada por el Caudillo, de haber pertenecido a una sociedad? ¿Es que estos hombres han cometido mayor delito que aquellos otros que estuvieron durante veinte meses haciéndonos tiros? ¿Es que si a estos hombres nos les encontramos en la calle no van creer que a aquellos otros les perdonamos por miedo?

Yo pido  a las autoridades que revisen expedientes y revisen fichas. Que lean antecedentes y vayan poniendo en libertad a esos hombres para que  devuelvan a su hogares el bienestar y la tranquilidad para que podamos empezar a desterrar el odio, para que  cuando venimos a predicar todas estas cosas grandes de nuestro credo, no veamos entre el publico sonrisas de escepticismos y acaso miradas de odio, porque  tened en cuenta que en el hogar donde haya un preso sin que haya habido un delito tiene que anidar el odio.

Y si pido perdón para estos hombres equivocados o envenenados enemigos míos en un tiempo. Camaradas míos  en el futuro, y si pido perdón  para esos hombres, calculad con que fervor con que humildad, con que ansiedad le voy a pedir para que esas camisas azules, soldados de la vieja guardia, que si están en la cárcel será porque han delinquido-¡que duda cabe!. Pero de buena fe. Estos camaradas, nuestros ya fueron perdonados, con la hombría de bien y la bondad que pone en todos sus actos, por el Caudillo al constituirse  el Consejo Nacional.

Ahora están pendientes de que sus expedientes se revisen. Yo pido a los encargados de ello que roben horas al sueño, que roben horas al descanso, que revisen esos expedientes, que piensen que estos camisas azules que están en la cárcel fueron aquellos hombres que cuando España se revolcaban en todas las ignominias, se lanzaron a la calle para sembrar el “Arriba España 2 (grandes aplausos) Que son aquellos hombres que cuando España sufría, fueron los que demostraron quererla mas y salieron a la calle a ofrendarla su vida y su libertad y por aquello ya sufrieron cárceles  y persecuciones .

Y yo señores, no quiero acusar a nadie, -estoy en momentos de petición de perdón- pero no tengo mas remedio que decir que probablemente aquellos carceleros primeros  de esas camisas azules tendrían mucho contacto con estos carceleros segundos, que habrá muchos que cuando aquellos camaradas nuestro se jugaron la vida y la libertad en la calle, estarían muy cómodos y tranquilos en sus casas. Que piensen que estos han sido los iniciadores del Movimiento, han sido los que empezaron a forjar la nueva España. Que devuelven a esto hogares donde también hay tristeza y miseria, la tranquilidad, porque yo pienso que es probable que en mucho de estos hogares, además del sufrimiento, además de la miseria, puede haber empezado a entrar en la duda.. (muy bien, aplausos).

 

CARIDAD CRISTIANA.- LA LABOR DE LA MUJER ESPAÑOLA.

En esta labor de perdón y de olvido, en esta labor  tan necesaria porque, señores, para edificar España, para hacer la España que nosotros soñamos, necesitamos a todos los españoles y uno de nuestros ideales a de ser  que se duplique la población de España ¿Vamos a prescindir de tantos miles y miles como ahora están apartados de nosotros y que irán aumentando día a día? No. Hay que perdonar y hay que olvidar, hay  que atraerse a esos compatriotas e irlos poco a poco desintoxicando y yo no me dejo guiar de sensiblerías. Yo admito y califico  a esos hombres venenosos y envenenados y digo: A los hombre malvados que en sus entrañas generan veneno, a esos hay que matarlos, pero el envenenado, al que se ha dejado seducir y engañar ¿ es necesario matar  a un hombre porque una alimaña la haya mordido en la cara? No. A ese hombre hay que llevarle a un lazareto para desintoxicarle, a un campo de concertación  a que  oiga nuestro programa, nuestra prensa, vea nuestra películas y sea español que lo será pronto y en cuanto le convenzamos lo que se conseguirá en breve plazo, será uno de los más activos camaradas de falange.

En esta labor, vosotras, camaradas de la Sección Femenina, tenéis que desempeñar la parte más importante. Vosotras sois  las indicadas para ir sembrado el amor e ir matando el odio. Estáis desempeñando una magnifica labor en “Auxilio Social”, ya lo se y lo veo de cerca. A las poblaciones liberadas, lo primero que llega de España, después de sus guerreros es el “Auxilio Social “ ¡con que cariño, con que afecto llaga a los pueblos! Y allí señores, las camaradas y los camaradas del “Auxilio Social” al darles los víveres, al darles el cariño, no les preguntan lo que han sido, da esa casualidad, los reparten a todos igual con verdadera caridad cristiana. Esto, camaradas de la Sección Femenina” que es importantísimo, que es apremiante, acaso no sea lo mas importante que tenéis que hacer. Yo se que dar de comer al hambriento es una obra de caridad, pero también  es una obra de caridad consolar al triste y acaso mas apremiante y mas necesario en estos momentos. Pero las dos se complementan y vosotros sois, camaradas de la Sección Femenina, las que tenéis que prender  esta cruzada y llevarlas a cabo, vosotras. Pensad que hay muchos niños en España sin padre. Que si ese padre ha caído cara al sol  y esta haciendo guardia en los luceros, la madre, dolida pero orgullosa de que allá  caído su marido, será ella la que eduque a su hijo en las doctrinas de la nueva España y le preparar para que el día de mañana, si es necesario,  caiga  con la misma gallardía con que cayo su padre (Aplausos). Pero si ese niño huérfano porque su padre ha caído como consecuencia de una sentencia o luchando contra nosotros, es natural- vivamos en la realidad camaradas –que en el pecho de su madre anide el odio y hay que impedir a toda costa que ese odio se transmita al pecho infantil y hay que curar rápidamente ese corazón lacerado de mujer y sois vosotras las que tenéis  que hacer. Fijaros  la obra magnifica que tenéis por delante.

Esos niños que no tiene padre, se encuentran con dos madres, esa mujer que no tiene marido, se encuentra con una camarada que le ayude y además sin herir la memoria de aquel hombre para ella sagrado, la convenza de que fue la fatalidad. El mal consejo los que le llevaron a la muerte y la explique lo que es la España grande que va a florecer con tanta sangre derramada y si lo hacéis con habilidad y con cariño, aquella mujer será la que terminara educando a su hijos en la doctrina de la nueva España y el día que esos niños sean combatientes sean guerreros que tengan que luchar, serán dos mujeres las que le besaran, le rezaran y las que se enorgullecerán de sus proezas (grandes aplausos)

Pero todo esto, camaradas de la Sección Femenina, lo tenéis que hacer alegremente, con un profundo sentido religioso de la vida, pero sin ñoñerias, no hagáis caso de toda esa partidas de beatas tristes y agrias, de esa solteronas amarillentas y encanijadas, de esos hombres oscuros y tristes que ven la vida tras un cristal ahumado, que son personas intransigentes con las faltas del prójimo, aunque con una manga ancha para las suyas, que son señores que creen en un camino de la perfección y tengo la seguridad de que son la mejor parroquia de Satan

No las hagáis caso.  A nosotros no nos importa un centímetro más o menos de tela en la mujer, nos importa un adarme de virtud. Nosotros queremos que nuestras mujeres alegres y sanas, nosotros queremos que sean así porque así fue la Santa mas grande  que hubo en España, que fue castellana, así como yo os digo (grandes aplausos).

Si, os queremos alegres, sanas y os queremos madres sobre todo, que no olvidéis  nunca  que el papel mas importante vuestros, después de ese de adoptar hijos, es echarnos al mundo  un tropel de cachorros de león  y luego que les preparéis para héroes.

 

MANOS DIGNAS ADMINISTRANDO LA NUEVA ESPAÑA

Estas son, camaradas, las bases fundamentales  en que se han de asentar el decreto de la unificación, así ha de ser una cosa consistente, Estas son las bases en que ha de asentarse la nueva España, así ha de ser todo lo grande que soñamos. Pero estas bases: justicia social amplia, jueces rígidos, e incorruptos, exaltación patriótica, constante perdón, caridad cristiana y nobleza castellana han de estar administradas por manos vírgenes que no sepan de claudicaciones  ni de raros contubernios, por personas que nosotros buscaremos en otros  ámbitos distintos de donde solían buscarlos los gobernantes españoles a quienes placían aquellas personas amorales dúctiles con un concepto raro de la moral a quienes importaba poco la ley y mucho su conveniencia.

Nosotros queremos gente joven y sin corromper, camisas azules y boinas rojas, viejas  o nuevas, no importa, pero pasando antes por la aduana, para ver que no encubran mercancía averiada.

Con estos materiales y con estas personas ¡Que España mas grande van hacer nuestro mozos! ¡Que España mas magnifica van a edificar y nosotros que orgullosos vamos a vivir. Y cuando  Dios nos llame, con que tranquilidad nos vamos a morir, sabiendo que hemos legado a nuestros hijos la España Una Grande, Libre y Pura que les prometimos.

 

El General Yagüe termina su discurso saludando brazo en alto, mientras la muchedumbre ovaciona largamente al glorioso soldado

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